martes, 22 de febrero de 2011

Lamb of God: La cresta de la ola reventó en Caracas.


Ya habían pisado suelo sudamericano y Venezuela era la última parada antes de ir a Centro América. Sin dudas, Lamb of God arrollaría a los presentes con una descarga absoluta del poder que los ubica como una de las bandas que representa ‘La nueva ola del heavy metal americano’.
Las inmediaciones de La Casa del Artista empezaron a llenarse desde tempranas horas de la mañana del 3 de Octubre, la emoción fue la primera sensación que se apreciaba del público asistente; sin embargo, los sentimientos cambiaron hasta la ansiedad y el disgusto cuando la noche comenzaba a caer y los fanáticos aún permanecían a las afueras del estacionamiento, sin recibir información precisa sobre la hora de apertura de la puerta.
La permanencia y posterior entrada al recinto no estuvo correctamente organizada; a pesar de ello, poco o nada podía opacar la magnitud del evento que estaba a punto de presenciar el millar de personas que asistieron a ver a Lamb of God tocar en Caracas.
Eran las 7 de la noche. Al fondo de la tarima resaltaba la bandera que identifica a la banda norteamericana y sobre el escenario se encontraba la agrupación encargada de abrir el evento dando los últimos toques al sonido que los acompañaría en su presentación.
El “Barquisimetal” dijo presente. Púah estaba en tarima, y sin ningún preámbulo comenzaron a encender el motor de la audiencia ansiosa por ver acción e iniciar unos cuantos mosh en la arena. La recepción a la banda, contra todo pronóstico, fue grandiosa. Púah demostró que ser un grupo del interior del país no es impedimento para destrozar un escenario de la capital. Una actuación impecable donde cada músico brillaba de manera distinta; inclusión de percusiones, empatía total con el público y buena ejecución fueron puntos a favor durante esta presentación. Los de Barquisimeto dejaron el escenario y frente a este, un público complacido.
Lo que aconteció a continuación fue algo, para muchos: predecible; Paul Gillman fue invitado al escenario para recibir un merecido reconocimiento por sus 33 años de trayectoria artística y fue recibido entre aplausos y fuertes abucheos. El homenajeado artista dio un muy corto agradecimiento e introdujo a la siguiente banda de la noche: Forget The Fallen.
Los caraqueños entraron con una actitud imponente. La seguridad de su frontman garantizaba una presentación de altura. El público respondía con sincero entusiasmo ante Forget The Fallen, quienes a su segunda canción invitaban a los presentes a formar “la pared de la muerte”; sin embargo, esto no sucedió hasta horas después. Muchísima fuerza en tarima y un segundo vocal de soporte disfrazado de banana dieron a los capitalinos una presentación muy encendida.
Era el turno de Distrust, banda muy reconocida y querida en la movida caraqueña, quienes no contaron con la misma suerte de las primeras dos agrupaciones: el público no respondió con el mismo entusiasmo pese a la buena actuación de la banda; no obstante reventaron el escenario, recordando al público que estaban ante un grupo de venezolanos haciendo música para venezolanos, cosa que a veces muchos parecen olvidar. Una vez culminada la presentación, comenzó la angustiosa espera para la banda que todos habían estado esperando: Lamb of God.
Los minutos pasaban y el equipo de Lamb of God hacía lo propio en tarima. La emoción se hizo sentir cuando la batería de Chris Adler se dejó ver en el escenario; la espera se hizo corta, las luces bajaron su intensidad y los corazones de las más de mil personas reunidas en el estacionamiento de La Casa del Artista comenzaron a latir desmedidamente cuando las primeras notas de “The Passing” comenzaron a sonar.
Adler marcó el tiempo y fue entonces cuando el público, estupefacto por la presencia de los norteamericanos en el escenario, comenzó a saltar al ritmo de “In Your Words”, Randy Blythe empezó a dirigirse al público venezolano con suprema simpatía, dando las gracias a los productores de la gira sudamericana –que incluyó presentaciones en Brasil, Argentina, Chile y Colombia- por la organización de este tour y pidió aplausos para las bandas nacionales que abrieron el concierto. Entre tanto siguieron “Set To Fail” y “Walk With Me In Hell”.
El sonido en vivo de esta agrupación llenó por completo las expectativas. Lamb of God demostró que verdaderamente son dignos de representar a una nueva generación de metaleros y que poseen lo necesario para arrastrar multitudes.
Nuevamente Blythe se dirigía al público, esta vez para manifestar su emoción al mencionar que era la primera vez que Lamb of God ofrecía un concierto en nuestro país; destacó su agrado por el público que tenía en frente y continuó con un llamado a la locura al sonar un tema clásico de la banda “Now You’ve Got Something To Die For”.
Desde lo alto se podían ver hasta tres pogos simultáneos que se detenían entre canciones y volvían a comenzar. El más brutal de todos se formó durante “Contractor”, lo cual complaó las peticiones del frontman de ver al público enloquecer.
La banda proveniente de Virginia dejaba lo mejor de su furia para el final, “Redneck” preparaba el ambiente para la inminente Wall of Death de la noche que vio su nacimiento al ritmo de “Black Label”. Muchos sabían lo que tenían que hacer: abrir espacio lado a lado y colisionar sin contemplación alguna contra el resto.
Randy hizo gala de la tricolor venezolana para el encanto de los presentes y se despidieron rápidamente de un público ciertamente agotado. Fue un concierto lleno de excelente metal nacional e internacional, sudor, golpes y muchos aplausos. La agrupación estadounidense Lamb Of God cumplió la promesa de dar una presentación al 1000% para los venezolanos al ofrecer una actuación perfectamente brillante.

Repertorio de Lamb Of God en Caracas.

  • The Passing.
  • In Your Words.
  • Set to Fail.
  • Walk With Me In Hell.
  • Now You've Got Something To Die For.
  • Ruin.
  • Hourglass.
  • Dead Seeds.
  • Blacken the Cursed Sun.
  • Descending.
  • Contractor.
  • Laid to Rest.
  • Omerta.
  • Vigil.
  • Redneck.
  • Black Label.

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